Hemoal pomada rectal: qué alivia y cómo se pone bien
Hemoal es una pomada rectal de farmacia que calma el picor, el escozor y la molestia de un brote hemorroidal, combinando un anestésico local con un vasoconstrictor. Se compra sin receta, se usa en tandas cortas y no elimina la hemorroide: solo apaga el síntoma mientras la zona se desinflama. Sin receta
Familia: antihemorroidal tópico con anestésico local y vasoconstrictor.
Para qué sirve: alivio sintomático del picor, el escozor y el dolor leve de hemorroides y molestias anales.
Receta: no, es de venta libre en farmacia.
Formato: tubo con cánula aplicadora para uso externo e interno.
Composición exacta: consúltala en el prospecto de tu envase en CIMA (AEMPS), porque las presentaciones cambian con el tiempo.
¿Qué es Hemoal y qué contiene?
Hemoal es una pomada de aplicación rectal que se vende en farmacia sin receta. Pertenece al grupo de los antihemorroidales tópicos: preparados que no actúan sobre la circulación general, sino sobre la mucosa y la piel de la zona anal.
Su fórmula juega con dos efectos complementarios. Por un lado, un anestésico local que bloquea de forma temporal la transmisión del dolor y del picor en las terminaciones nerviosas de la zona; el alivio empieza a notarse en pocos minutos y dura unas horas. Por otro, un vasoconstrictor, que estrecha los vasos superficiales y reduce la sensación de hinchazón y el rezumado. La base grasa de la pomada añade un tercer efecto nada menor: lubrica y protege la piel irritada del roce y de la humedad.
Si necesitas el dato exacto de principios activos y concentraciones, míralo en el prospecto que viene en la caja o búscalo en CIMA. Es habitual que un mismo nombre comercial tenga varias presentaciones (pomada, versión reforzada, supositorios) con fórmulas distintas: la ficha de Hemoal Forte explica en qué se diferencia la versión reforzada.
¿Para qué sirve?
Hemoal está indicada para el alivio sintomático de las molestias anales, tanto del brote hemorroidal como de otras irritaciones locales:
- Picor y escozor anal durante un brote de hemorroides internas o externas.
- Dolor leve o moderado al sentarse y después de la deposición.
- Irritación de la piel perianal por humedad, roce o limpieza excesiva.
- Molestias tras una deposición dura, mientras la zona se recupera.
Conviene tener clara la frontera. La pomada actúa sobre lo que sientes, no sobre lo que hay: la vena dilatada sigue ahí cuando termina el efecto. Si tu problema principal es una fisura anal —dolor punzante e intenso que dura un buen rato tras defecar— el enfoque es distinto y suele necesitar valoración médica. Y si las hemorroides asoman al exterior de forma permanente, revisa lo que puede y lo que no puede hacer una pomada en hemorroides externas.
Cómo se aplica
La técnica importa tanto como el producto. Estos son los pasos que recoge cualquier prospecto de pomada rectal:
- Higiene previa. Lava la zona con agua templada y jabón suave, o dale un baño de asiento de diez minutos. Sécala a toquecitos, sin frotar: la piel perianal irritada se erosiona con facilidad.
- Aplicación externa. Pon una pequeña cantidad —del tamaño de un guisante— en la yema del dedo o en una gasa y extiéndela con suavidad por el margen anal y los pliegues. Si tus hemorroides son externas, con esto basta.
- Aplicación interna con cánula. Enrosca la cánula en el tubo, lubrícala con un poco de la propia pomada e introdúcela con cuidado unos 2–3 centímetros, no más. Presiona el tubo mientras vas retirando la cánula, para que el producto quede repartido en todo el trayecto y no en un solo punto.
- Después. Limpia la cánula con agua y jabón, sécala y guárdala. Es de uso personal: no la comparta nadie más de la casa. Lávate las manos.
La pauta orientativa habitual es una aplicación por la mañana, otra por la noche y otra después de cada deposición, que es cuando más molesta. Confirma el máximo diario en tu prospecto.
Cuánto tiempo seguido
Una tanda de pomada antihemorroidal se plantea como tratamiento corto: en torno a 7 días, y menos aún si la presentación lleva corticoide. Los brotes de hemorroides mejoran en ese plazo cuando se acompañan de fibra, agua y no aplazar la deposición. Si a los 7 días sigues igual, o si necesitas volver a usarla cada pocas semanas, deja de encadenar tandas y consulta: el problema no es de pomada, es de fondo. Encontrarás la técnica general de aplicación y los errores más comunes en la guía cómo aplicar una pomada.
Precauciones y efectos secundarios
Lo más frecuente es una sensación de escozor o quemazón al aplicarla, que suele durar poco. Los anestésicos locales pueden sensibilizar la piel con el uso repetido: si aparece enrojecimiento creciente, picor que empeora en lugar de calmarse o pequeñas vesículas, suspende y consulta, porque puede tratarse de una dermatitis de contacto.
El componente vasoconstrictor obliga a tener cuidado en personas con hipertensión, problemas de corazón o de tiroides, glaucoma o problemas de próstata, y en quienes toman ciertos antidepresivos. Pregunta en la farmacia antes de empezar si es tu caso. En embarazo y lactancia, no la uses por tu cuenta: hay opciones más adecuadas, resumidas en hemorroides en el embarazo y en la guía de pomadas en el embarazo.
Hay señales que no se tratan con pomada. Ve al médico si aparece sangrado abundante o que persiste varios días, sangre oscura o mezclada con las heces, dolor intenso y continuo con un bulto duro y azulado en el margen anal —el cuadro típico de una trombosis hemorroidal, que tiene tratamiento propio y urgente—, fiebre, supuración o un cambio mantenido del ritmo intestinal a partir de los 50 años.
Alternativas y equivalentes
No hay un genérico idéntico, pero sí varias alternativas de farmacia según lo que te moleste:
| Si buscas… | Opción | Receta |
|---|---|---|
| Un efecto más marcado sobre la inflamación | Hemorrane (corticoide suave) | Sin receta |
| Un enfoque venotónico, sin anestésico | Ruscus (ruscogeninas) | Sin receta |
| Sobre todo protección de la piel irritada | Anso | Sin receta |
| Alivio interno, más cómodo por la noche | Supositorios | Según producto |
| Un brote intenso que no cede | Scheriproct u otros corticoides rectales | Con receta |
Para decidir entre las dos comparaciones más buscadas, tienes el detalle en Hemoal vs. Hemorrane y en Hemoal vs. Ruscus.
Preguntas frecuentes
¿Hemoal se vende sin receta?
Sí, es una especialidad de venta libre en farmacia. Que no necesite receta no significa que sea para uso indefinido: está pensada para tandas cortas de unos días durante el brote, y si los síntomas siguen conviene que te vea un médico.
¿Hemoal cura las hemorroides?
No. Alivia el picor, el escozor y la molestia del brote, pero no hace desaparecer la vena dilatada. La mejora de fondo llega corrigiendo el estreñimiento y, en grados avanzados, con las técnicas que aplica el proctólogo.
¿Cuántas veces al día se puede poner Hemoal?
La pauta habitual de las pomadas antihemorroidales es una aplicación por la mañana, otra por la noche y otra después de cada deposición. Comprueba en el prospecto de tu envase el número máximo de aplicaciones diarias, porque varía según la presentación.
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Última revisión: agosto de 2026. Fuente principal: prospecto y ficha técnica en CIMA (AEMPS).